voluptuosidad
VOLUPTUOSIDAD
Así, arde, hierve, ondula, crece,
que tus llamas blancas lleguen hasta el cielo,
que tu lengua roja, que tus rojas brasas
incendien e iluminen los rincones muertos.
Arde, baila, crepita, estalla,
que tu caliente olor a vida limpie el hedor de mi sahumerio.
Derrama tu fuego fértil como el sol de la tarde
que corre por tus venas.
Que ardan en la hoguera de tu carne las cosas inertes,
los círculos cerrados, las líneas rectas,
los grises pensamientos.
No te apagues nunca,
que cada breve llamarada de tus ojos,
que cada veleidosa sacudida de tu pelo,
sean en el solar de mi memoria un altar de fuego eterno.
Arde, quema, abrasa, seduce, devora,
que el aire, la tierra y el agua
se fundan en el caos lujurioso de tu infierno.