Publicidad:
Terra
La Coctelera

calipsopapeleria

23 Junio 2011

mala vida

 

 

PAZ PERDIDA

 

Vuelve a Troya, guerrero desterrado,

aquí la paz la tienes ya perdida.

Coge tu balsa y desanda los caminos de los mares.

Debiste morir hace tiempo

a los pies de los muros que asediabas.

Ridículo héroe de teatrillo de títeres,

disfrazado de mendigo deambulas por calles y plazas,

huyendo de las burlas y las piedras

de ese pueblo de intratables cabreros

sobre el que creías reinar.

Demasiados pretendientes profanan tu memoria

y saquean impunemente tu casa.

Anda, despídete de tu perro fiel

y regresa a las murallas de Troya,

y si Troya ya no existe busca de nuevo los brazos de Calipso,

y si Calipso no te ama desciende al mundo de los muertos

confundido con el polvo, las cenizas y la nada.

Tal vez, pasados los siglos, algún rapsoda ciego

recuerde tu astucia y tu arrojo en las batallas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                 MALA VIDA                                 

Ojalá me salga pronto un buen santo porque si no de esta no salgo vivo, chacho, me decía a mí mismo cada vez que me terminaba de cepillar a la Carol, esta es la última vez, lo juro por mis muertos, pero es que estaba tan buena la niña que cuando la veía andar desnuda por la habitación meneando ese culazo y con esas tetas tan altas que tenía, que parecía que las tenía operás, no le podía decir que no a na, era una niña bien la Carol aquella, chacho, vivía con sus viejos en Aranjuez y estudiaba en la universidad, pero había empezao con la coca los fines de semana y al final estaba enganchá perdía, decía dame esa raya que es más gorda, por fa, decía quiero ser tu puta, Toni, quiero que seas mi chulo, digo tu chulo es la maldita droga, prima, no entiendo  cómo una chorva inteligente y guapa como tú tira su vida a la basura por la mierda del perico, digo pero a ti que te falta, tía, tienes veinte añitos, un cuerpazo precioso que huele como la hierba después de llover, tus padres te lo pagan to, y  dice es que ya no me puedo desenganchar del cristal, Toni, necesito cada vez más, pero como la piva no sacaba guita pa tanta droga yo me lo cobraba en carne, y claro, luego yo tenía que pagar la droga que le pasaba a ella y que ella devoraba y a mí ya me habían dao un toque en el poblao, y hasta en el Duende de Leganés, que era donde nos juntábamos los gitanos pa bailar flamenco y meternos nuestras rayitas, me dijo el Garci así de repente, mientras se metía con un billete de quinientos un buen tiro sin cortar, mira Toni, el vicio es mu malo, te lo aseguro, no puedes perder la cabeza por esa mala puta, a ti te pierden las mujeres, lo sé, te lo digo porque te conozco bien y te aprecio desde que de chinarros hacíamos trompos con los amotos por el poblao, ¿te acuerdas, picha?, y por una mujer mala además de la cabeza es mu fácil perder la vida, así que tira a esa puta por un barranco o pégale dos tiros en la cepa del oído si no afora el perico que se mete, porque los vicios nos gustan a todos, pero luego los vicios hay que pagarlos, o no, picha, porque putas como esa a ti nunca te van a faltar con la suerte que tienes con las mujeres, mira esa morena que viene por ahi qué carita más guapa tiene, ¡ja, paya, enderézate! y es que la lumi era guapa, sí, pero tenía una joroba que se daba con las tetas en el ombligo, dice ojalá no te abandone la suerte, Toni, te lo digo porque somos colegas y te aprecio, y entonces yo le dije después a la Carol, mira, prima, no arruines tu vida y de paso la mía, yo nunca tuve una oportunidad en la vida y tú las has perdido toas, dice es que tengo mucha presión con los estudios, en cuanto acabe los exámenes dejo de ponerme, ¿es que ya no te gusto, Toni?, que si me gustas, prima, me gustas tanto que he pensao en tirar a la puta de la Anamari por la terraza y llevarte a ti a vivir conmigo, dice pues venga hazlo, pero un día que paremos con su buga en una gasolinera donde había un cura con una sotana mu larga lavando el coche, el hijoputa del cura sudaba como un gorrino con to el calor que hacía aquel verano, y estábamos mirando al cura y echándonos unas risas cuando de repente llegó un nota en un amoto y sacó la recortá y se lió a tiros con nosotros que a mí no me dio tiempo a sacar la pipa, el hijoputa se largó derrapando y el cura se quedó allí tirao en el suelo to lo largo que era con la sotana aquella de los cojones porque le había atravesao la cabeza una bala perdía, y la Carol que tenía la cara como la cera y se le habían vuelto los ojos y tenía la boca torcía porque  un tiro le había partío en dos cachos el corazón, la cogí en brazos y salí corriendo con ella pidiendo socorro que no sabía ni lo que hacía y me puse a correr con ella en brazos por la carretera y ningún coche se paraba a ayudarnos, me cago en tos sus muertos, qué pálido vienes, me dijo la Anamari cuando me vio llegar después de tres días que estuve por ahí emborrachándome con un polaco y pegándome con los seguratas de Méndez Álvaro, que a uno le partí las costillas y a otro le destrocé la nariz de la rabia que sentía por lo que le había hecho el cabrón del Garci a la pobre chica, luego en la acampá de Sol me encontré con el Gayofa y su piva, que como estaban en busca y captura habían ido a esconderse allí entre la multitud, habían atracao el locutorio de un moro y cuando el moro le quiso dar un cabezazo al Gayofa, éste le pegó seis puñalás que lo dejó tendío en el suelo con las tripas fuera, dice, coño Toni, qué haces tú por aquí, digo ya ves, Gayofa, huyendo de los mierdas de los maderos, dice igual que yo, primo, aunque total pa lo que me queda de vida me da igual ya todo, dice estoy en fase terminal, jambo,  me quedan dos meses de vida, y ya ves, chaco, que estos notas nunca se equivocan cuando te dicen cuando se van a morir, si dicen dos meses son dos meses, si dicen uno y medio es uno y medio, ya no tenía ni venas donde pincharse el nota, le conté lo del tiroteo y me dijo, mira, Toni, tú me ayudaste una vez cuando estaba enmonao perdío y me diste quince euros pa pillar en el poblao, me dijiste no te los doy pa un bocadillo, primo, te los doy sólo pa droga, y eso a mí no me se olvida, primo, tengo el sida, la hepatitis, la tuberculosis, la sífilis, la cirrosis, y yo qué sé que más mierdas tengo, primo, así que no tengo na que perder, igual me da pasar los dos meses que me quedan aquí o preso, seguro que preso estoy mejor, por lo menos como y duermo bajo techo, estoy aquí por no dejar sola a la Merche, que si la pillan se va a comer veinte años fijo y va a estar enchironá  hasta que su cuerpo se haga viejo, y encima la pobre está preñá otra vez, la cacho tonta, dice tú no te preocupes, Toni, a ver, qué hay que hacer con el mierda ese, dice agarro el treinta y ocho largo y le pego seis tiros al hijoputa ese, dice ¿sigue con lo de los coches de lujo?, digo sí, primo, pero no te lleves el revolver, que ya tiene una muerte encima y además es viejo y hace mucho ruido, pídele al Wili de Parla la nueve milímetros que está limpia y funciona muy bien, que el otro día estuvimos tirando a unas latas y está mu bien equilibrá y no se encasquilla nunca, así que al día siguiente el Gayofa entró al concesionario de coches de lujo que tenía el Garci en el polígono Urtinsa , donde estaba con otro socio y un cliente en el despacho, y le pegó cuatro tiros a bocajarro y le saltó la tapa de los sesos, yo salí de najas pa Cádiz y allí el Canario me presentó a una colombiana que era la criatura más hermosa que he visto en mi puta vida, parecía una culebra moviéndose entre la hierba cuando andaba por el puticlub con esos vestidos tan cortos y ajustaos, y en la cama era un demonio, chingaba como los ángeles aquella gachí, un día, después de haber estao to la noche dándole al asunto, estaba yo tumbao como un rey en la cama y ella salió del baño tan hermosa que parecía que se había escapao de un cuadro y entonces le dije, digo Judit, te vas a venir conmigo a Madrid y a la puta de mi mujer la voy a echar a la calle de una patá en el culo, y entonces ella se puso a llorar y me dijo me parece muy chévere, pero no puedo, Toni, mi amor, a mi marido lo mató la mafia en Colombia, le rajaron la garganta y le sacaron la lengua por el gaznate y a mi hijo lo tienen secuestrao, yo tengo que trabajar pa ellos porque si no lo matarán también, digo entonces nada, hija, seguiré aguantando a la puta de la Anamari hasta que me muera o le quite a ella la vida de una puñalá trapera, es mi destino, ja, payo, la Judit, chacho, yo la llevaba a la discoteca y todos los de la banda alucinaban, decían esa tía está buenísima, jambo, déjanos que nos la follemos, digo pues ahí está, follárola si ella quiere, y dice ella yo sólo follo con el Toni, si queréis follar conmigo trabajo en el Barbi's todas las noches, pero fuera del trabajo no follo ni con mi abuela, na más que con mi novio, y entonces se pegaba a mi así mu camelá, la tía estaba tan quedá conmigo que se pagaba las salidas para irnos por ahí a cenar y de fiesta, y bailar y reír y beber y drogarnos, y como era tan mujer y tan provocativa la chorva aquella, un nota que tenía la mitá de la cara quemá se quiso pasar con ella en la discoteca y entonces yo le puse la tea en el cuello al nota que se quedó más blanco que la cal y el portero nos  echó a la calle y yo le dije al portero, que era uno de esos murecos llenos de músculos que no han podío entrar en la guardia civil, voy a volver, payo, y te voy a meter siete tiros, dice pues anda, calorro, vuelve cuando quieras si tienes cojones que aquí te espero, así que me fui a buscar la automática, le rompí la bola a un coche, que también necesitaba un carro pa volver a mi keli porque ya iba tan ciego que no me apetecía ir dando tumbos por la calle, así que llegué a la puerta de la discoteca con el coche robao, bajé la ventanilla y me lié a tiros con el portero, ra ta ta ta ta , que estaba en la puerta así mu chulo con los brazos cruzaos como si fuera el amo del mundo, el nota se tiró al suelo y lo dejé vivo porque sólo quería asustarlo, por aquellos tiempos estaba volviendo a las andadas con la maldita droga y no quería volver otra vez al centro ni a la cárcel, y to porque me acordaba mucho de la puta de la Anamari, en el fondo la quería, aunque odiaba reconocerlo, así que pensando qué hago qué no hago, decidí volver otra vez a Madrid porque me dijo mi hermano Deo que la cosa ahora estaba tranquila y me iban a dejar en paz porque los gitanos viejos habían intervenido en lo del Garci y habían decidío echar pelillos a la mar porque el Garci también les debía dinero a ellos y yo les hice un favor quitándolo del medio, que ahora sólo tendría que devolverles poco a poco a un interés mu bajo, lo que el Garci les dejó a deber a ellos, pero antes de volver le pasé la colombiana al Alpargatón, que se había tirao el picha siete años preso sin oler una mujer, entonces el Alpargatón me abrazó llorando y me dijo eso es ser un hombre y un compañero, Toni, aquí tienes a Jacinto Expósito Mosquito pa lo que necesites, picha, y cuando acabe con esta hembra te la devuelvo con unos gramos de nieve, primo, dentro de unos días te la mando a Madrid como nueva en el coche de línea, picha, el Gato protestó, así por lo bajini, por que sin confesarlo estaba muy encoñao tamién con aquella hembra, diciendo que habría sido más justo que la hubiera echao a suertes puesto que el Canario me la había regalao a mí, pero lo miré y chitón, bajó los ojos y no rajó más en to la noche, ese era el respeto que me tenían allí, y cuando llegué de vuelta al barrio el Gallardas me chotó que la puta de la Anamari andaba chingando con un mecánico de Parla, digo esta zorra no tiene saciedad, chacho, y una noche que me puse hasta el culo de coca y de wiski llegué a las cuatro de la mañana, desperté a la Anamari y le puse un botellín roto en la cara y le dije, te voy a marcar como a una zorra so puta, de Antonio Cruz no se ríe nadie, puta, yo por ahi buscándome la vida como un cabrón pa que a ti no te falte de na y tú mientras tanto metiéndote en la cama con el primero que pillas pa que te de bien por el culo que es lo que más te gusta, guarra, ella entonces se puso a llorar jurándome de rodillas por sus muertos que no estaba enrollá con nadie, y yo no sé si de verla tan bonita allí llorando desnuda con la luz de la luna entrando por la ventana, o de desesperación o de yo qué sé, que hasta de repente sentí ganas de follármela, por no rajarle la cara a ella me abrí yo las venas con el cristal pa acabar de una puta vez con aquella locura, y entonces ella avisó corriendo a mi hermano que me llevó al hospital porque si no me había desangrao allí mismo, que ya estaba mu débil con tanta mierda y con tanto asco, cuando salí del hospital estuve un tiempo que no quería ver más a la puta de la Anamari, me emborrachaba y dormía en unos cartones en la calle con otros mendigos rumanos y estaba ya mu mal, sin comer nada, sin dormir, drogao perdío y amargao de la vida, que las mujeres son mu malas toas y si se lo proponen pueden matar a un hombre por mu fuerte que se crea, entonces una noche entré a robar en el piso de unos negros de esos que escupen en el suelo del portal y se mean en el ascensor, pero iba tan borracho que no me di cuenta de que los negros estaban dentro, porque estaba to mu oscuro, y entonces al escapar me caí desde la terraza y me rompí siete costillas, así que otra vez al hospital, luego los negros, cuando se enteraron de quien era yo, declararon que sólo habían visto a una sombra y así me libré de que me enchironaran otra vez, y cuando salí otra vez del hospital decidí dar un buen golpe y le robé la furgoneta a un chatarrero que conocía de las cundas, pero iba tan borracho tamién aquella noche, chacho, que me estrellé contra un ford fiesta que se cayó por un barranco, yo me abrí de allí a toa pastilla  pero la matrícula de la furgoneta se quedó enganchá en el ford fiesta y después enchironaron al chatarrero porque tenía tamién una causa pendiente por atraco a mano armada, en total, que al final volví otra vez con la puta de la Anamari, chacho,  porque me dijo que quería tener un hijo y que formásemos de una puta vez una familia como dios manda, pero la vida nunca es como uno planea, chacho,  y al remate perdí al hijo, a la mujer, la casa, porque parecía que mi destino era la mala vida y mala vida es lo que mamé y lo que siempre tendré hasta que me muera o me maten, chacho, la cacho puta de la Anamari, que se tiraba de bomba a la piscina y perdió a mi hijo por no cuidarse, y hasta la puta de su hermana, la que vive en Siruela con un moro, le decía, no te tires de bomba, cacho puta, que estás preñá de tres meses y medio, si algún día la vuelvo a ver, me cago en sus malos muertos, voy a tener una muerte más sobre mi conciencia, dejar a la finlandesa fue el mayor error de mi vida, aquella sí que era una buena hembra, chacho, tenía un ojo un poco torcío, así como si se le estuviera derritiendo, y le faltaba un diente en medio de la boca, pero me quería de verdá aquella guiri, siempre llevo su foto en la cartera, ya casi ni se le ve el careto de lo vieja y rota que está, con ella tenía que haber tenido el hijo y no con el putón bervenero de la Anamari, pero bueno, a ver si salgo de esta y trato de enderezar mi vida, lo primero que voy a hacer es irme a Francia a la vendimia o a lo primero que salga, que aquí en España yo no pueden vivir ni los gitanos, con lo bien que hemos vivido siempre, primo, me cago en mi puta vida, chacho, cómo me duele esta parte de la cara, ojalá no hubiera cogido yo el coche aquella noche, pero estaba escrito que así fuera, qué habrá sido del Wili, tenía una parcela mu guapa el nota en medio del campo que se había comprao con el dinero de la droga, y un día nos pusimos a tirar a unas latas con la veintidós y el nota del vecino llegó y nos dijo tener cuidao que le vais a dar a algún niño, y entonces dejé de apuntar a las latas y le apunté al nota con la escopeta y le dije igual que le doy a esas latas te puedo dar a ti en la cabeza, payo, así que vete de aquí con tus perrillos y esas gafas llenas de mierda que llevas y con esa mujer calva que tienes o una noche te meto un litro de alcohol de quemar por debajo de la puerta y te quemo la casa con los churumbeles dentro, me cago en tos los payos hijoputas como tú, y es que ya andaba yo mu chinao por que se decía por el barrio que la puta de la Anamari ahora me estaba poniendo los cuernos con el camarero del Kokimbo, menudo putón la Anamari, es la maldición de mi vida, la culpable de que to me salga mal, pero por más que quiero alejarme de ella siempre la tengo en mi cabeza, de repente la veo y parece que se ríe con aquella risa tan bonita que a mí me dejaba kao, y  lo más raro, chacho,  es que sin ella tampoco puedo vivir, he estao con miles de mujeres mucho más guapas y más buenas que esta mala puta, morenas, rubias, altas, enanas, pero a la puta de la Anamari no la puedo olvidar ni la podré olvidar nunca, lo sé, la huelo, le necesito, la odio, me cago en mi puta vida, en tos sus malos muertos y en su puta calavera. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

servido por eugenio sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de eugenio

calipsopapeleria

griñon, España
ver perfil »
contacto »

Fotos

eugenio lopez garcia todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera